Samhain, la entrega a la madre
Samhain es un momento importante del ciclo. Los procesos que se dan en este momento abren un portal energético que no podemos ignorar. Termina y comienza el ciclo de la rueda del año y en este momento de himpás entre una y otra sucede un vacío energético. El caos se apodera de todo. Es el caos necesario que siempre precede al nuevo orden.
La energía de este momento es una energía de entrega y muerte. El Dios y la Diosa han regresado al interior de la tierra. Todo se prepara para morir y de esa manera comenzar el proceso alquímico de la vida. Morir es el primer paso para que la vida pueda abrirse camino. Todo lo que ha caído a la tierra comienza a descomponerse para convertirse más tarde en fertilizante. Las semillas enterradas en la oscuridad de la tierra comienzan a pudrirse, y custodiadas por nuestros ancestros podrán más tarde germinar.
Y es así como tú también te entregas a la energía de la madre quien dará entrada a este proceso. La madre es siempre la puerta a la vida. Ella es quien acoge en su vientre a la muerte y propicia la alquimia de la transformación. La Diosa en la oscuridad de su caldero junto al agua y el fuego propicia la magia de la creación.
Este es el momento en el que la tierra recoge todo a lo que morimos para transmutarlo en un nuevo ciclo de vida.
Este es el momento en el que la tierra recoge todo a lo que morimos para transmutarlo en un nuevo ciclo de vida. Este proceso requiere de ti: humildad, compasión, perdón, y amor para adentrarte en tu propia oscuridad y soltar confiando en la vida y la luz que pronto nacerán de nuevo. Pero al igual que en un oscuro túnel, este proceso es necesario transitarlo para llegar de nuevo a la luz. Toma la mano de la Diosa y deja que te guíe por este tránsito incierto.
No te voy a mentir, no será fácil, en algunos momentos no será agradable, aflorarán miedos y dudas. El proceso te pedirá desprenderte a veces de elementos en los que pusiste parte de tu identidad, deberás dejar que partes de ti misma se vayan para ya no regresar. Confía y sigue caminando, porque junto al amor de La Madre, junto al amor que habita en tu interior al final de este túnel descubrirás que tu luz brilla aún con más intensidad.
La madre, sustentada en las raíces es portadora de toda la información de nuestro linaje. Tú eres cada uno de los pasos y decisiones que ellos tomaron. Es momento de honrarlos. El tiempo de los espíritus ha llegado a su punto álgido, la frontera entre el astral y el plano físico se diluye y ambos planos se entremezclan. Ahora la comunicación es más sencilla. Como uno más que son de la familia puedes acogerles en tu hogar, darles un lugar en tu mesa y cobijo al calor de tu fuego.
Coloca una vela en la ventana para guiarles hasta tu hogar. Déjales tus alimentos y bebidas favoritos. Escucha sus mensajes a veces tan sutiles como sensaciones. Atiende a los sueños de esa noche, quizás te ayuden a resolver alguna inquietud y por supuesto te guiarán para este tránsito que comienzas ahora. Escucha atenta, puede que sean ellos los que te piden ayuda con algo que dejaron pendiente. Ábreles tu mente y tu corazón.